Protocolo Interno de Uso de la Inteligencia Artificial
Orden, criterio y control para el uso real de la IA en su empresa
El problema que hoy tienen muchas empresas (y pocas se atreven a reconocer)
La inteligencia artificial ya está entrando en las organizaciones…
pero lo está haciendo de forma desordenada, opaca y sin control
Hoy ocurre esto en muchas empresas:
Equipos usando herramientas de IA externas sin supervisión.
Información sensible introducida en plataformas públicas sin saber dónde acaba.
Conocimiento interno, experiencia y documentos estratégicos fuera del perímetro de la empresa.
Dirección sin visibilidad real de qué se usa, para qué y con qué riesgos.
Miedo a frenar la innovación… pero también miedo a perder el control.
El resultado es claro:
se usa IA, pero sin estrategia, sin gobierno y sin seguridad.
Y ese es un riesgo silencioso.
La pregunta clave ya no es si usar IA
La pregunta es cómo hacerlo sin perder el control
Las empresas que están tomando buenas decisiones hoy se hacen tres preguntas muy concretas:
¿Cómo incorporamos IA sin exponer datos sensibles ni conocimiento interno?
¿Cómo aseguramos que la IA trabaja para el negocio y no al margen de él?
¿Cómo capacitamos a las personas para usarla bien, no solo rápido?
Ahí es donde nace esta solución.
Las empresas se encuentran habitualmente en estos dos escenarios… y ambos con riesgos
Escenario 1 · La empresa no tiene IA propia
Pero el equipo ya la está usando
Uso descentralizado y no documentado.
Criterios distintos según personas y departamentos.
Riesgos legales, reputacionales y organizativos.
Innovación sin marco, sin límites y sin alineación estratégica.
La empresa innova…
pero a ciegas.
Escenario 2 · La empresa sí tiene IA propia
Pero no existe un protocolo claro de uso
Cada área la utiliza a su manera.
No hay criterios homogéneos por rol o responsabilidad.
Falta claridad sobre qué decisiones puede apoyar la IA y cuáles no.
Riesgo de usos indebidos, dependencia excesiva o errores no supervisados.
La tecnología está…
pero no está gobernada.
La solución es definir e implantar un Protocolo Interno de Uso de la IA
Este servicio permite poner orden donde hoy hay improvisación, sin frenar la innovación.
La inteligencia artificial ya está presente en muchas empresas, pero en demasiados casos se utiliza sin reglas claras, sin control y sin visibilidad, generando riesgos que no siempre se perciben a tiempo.
El reto no es usar IA, sino hacerlo con criterio, protegiendo la información, alineando a los equipos y asegurando que la tecnología apoya al negocio y no actúa al margen.
Un Protocolo Interno de Uso de la IA establece límites claros, usos responsables y criterios comunes, permitiendo innovar con seguridad, reducir riesgos y generar confianza en dirección y equipos.